Como ahora ya sabéis un poco más de qué va la práctica BDSM, hoy descubrimos uno de sus fetiches más curiosos y traviesos: el spanking. Para los que no lo conozcáis por este nombre, este tipo de juego se basa en dar y recibir azotes por placer. Se pueden dar con la mano o con cualquier tipo de objeto (desde una raqueta hasta un látigo).

Una de las referencias es la web de Amber Spanks, para leer entrevistas reales a spankers y spankees, saber sus motivaciones y conocer los roles que juegan en sus prácticas, uno de los mejores blogs es El Despacho del Spanker. Si queréis ver algunos vídeos, los mejores en Punished Brats.

Es importante al practicar el spank saber diferenciar entre el placer por el dolor que se da de manera voluntaria, y lo que no lo es. Hay una línea fina que separa este fetichismo del maltrato, así que en este caso, como en todo lo que al sexo se refiere, lo prioritario es el respeto por la otra persona. Para que veáis algunos ejemplos, humorísticos, reales y no, os dejo este vídeo con el Top Ten de las escenas de spanking de los últimos años.