La princesa Marie Bonaparte en 1920 hizo una investigación que habrá resultado curiosa para la época.

Ella intentó comprobar su teoría de que cuanto más cerca se encontraba el clítoris del introito vaginal más fácil se lograba el orgasmo.

Hoy en día, científicos e investigadores retoman la teoría de Marie y ponen en práctica su propio estudio del caso. Las primeras conclusiones que sacaron fueron las siguientes:

  • Sólo un 7% de las mujeres obtienen el orgasmo por la simple penetración vaginal, sin ninguna estimulación del clítoris.

  • Un 27% nunca logra el orgasmo cuando es penetrada únicamente. Ellas requieren del estímulo clitorial.

Lo dicen también en otras palabras:

La regla del pulgar: si entre tu clítoris y tu vagina hay menos de un pulgar de distancia, conseguirás con mayor facilidad el orgasmo en un acto sexual convencional.”

Con un pulgar nos referimos a 2,5 cm, que es más o menos la distancia entre la punta de tu dedo gordo hasta el primer nudillo. Así que vayan sacando las reglas, preparen los dedos y midan a ver cuán cerca o lejos están de los tan aclamados orgasmos.

Mi propia opinión me dice que (como ya lo he dicho) “sin clítoris no hay paraíso”. Con esto quiero decir que considero in-dis-pen-sa-ble para lograr el orgasmo la estimulación directa o indirecta de esa zona.

Piensen ustedes que muchas veces las masturbaciones de las mujeres son sin penetración vaginal. Eso indica que el orgasmo femenino es plenamente dependiente del clítoris, aunque claro está y todos lo sabemos que las penetraciones suman mucho, pero mucho.

Enlace: Inner, El Pendejo | Imagen vía: El rey de la almeja