
[Noticia especial para los fanáticos de los gadgets.]
Aprovecho este espacio para hacer un llamado a la solidaridad:
Se han perdido 130.000 pechos hinchables que viajaban en un barco desde Pekín a Sidney y queremos recuperarlos.
Lo que yo no entiendo es el uso de estas tetas grandes inflables. ¿Son para usar de cojín o de adorno, o están más bien diseñadas para jugar en la pileta o en el mar? ¿O acaso tienen algún tipo de agujero secreto y también hacen de muñecas para penetrar?
El destino final de estas tetas era regalarlas junto con el número de enero de la revista Ralph, pero le “pincharon” el plan.
¿Los ladrones habrán sido los de la competencia, unos piratas o un fanático de los pechos rosados? ¿Qué dicen ustedes? Yo me inclino por la última opción. Para mí un marinero se hizo el boludo y se las guardó todas para él. Ahora va a tener que esperar un tiempo para venderlas si no quiere caer preso.
Si alguno de ustedes es ese marinero travieso quiero decirle: ¡Devuelva las tetas hinchables señor marinero! (O mándeme una por correo a mi casa, que no digo nada).
Vía: No puedo creer
