
Cada vez me sorprende más el ingenio de los diseñadores de sex toys, interesados en proporciones iguales por la estética y por el funcionamiento de sus productos.
Éste, por ejemplo, no parece un consolador, sino un adorno para la mesa de centro de la sala. Su diseño basado en formas simples se muestra impecable, sus colores son atractivos y la textura de sus materiales parece la adecuada. Tal parece que las marcas de juguetes sexuales cobran un legítimo interés por la discreción.

La responsable de este consolador, inspirado en la planta de aloe, es la firma española Discoh, quien ha puesto en práctica la idea de un objeto que puede servir como elemento decorativo de la casa, sin llamar la atención.
La búsqueda concienzuda de escondites para algunos artefactos se vuelve innecesaria, pues la verdadera intención de este consolador sólo es visible una vez que lo sacamos de su envase.
El diseño industrial y la satisfacción sexual afianzan su compromiso.
Enlace: Mundo Chica

Esta muy chulo y discreto quien pensaria que es un consolador…. jijij le voy a pedir uno de esos a Santa, asi lo pongo en la oficina y nadie sabe que es!!!!