En nuestra sociedad actual ha surgido un fenómeno que, si bien no es tan reciente, sí es bastante polémico. Nos referimos a los intercambios de pareja o, como comúnmente se le llama “swinging”. Dicha actividad tiene como finalidad los encuentros sexuales con personas diferentes a nuestras parejas y estos encuentros se contemplan como cualquier otra actividad social para las parejas.

Este fenómeno social puede considerarse como parte de la evolución sexual que se ha venido gestando desde hace décadas. En épocas doradas, donde todavía no amenazaba la sombra del sida era llamado “intercambio de esposas”.

La rápida evolución de los conceptos sexuales, pronto hizo que este nombre fuera considerado arcaico y hasta machista, principalmente por el hecho de que no describía realmente toda la gama de actividades sexuales en que los swingers participan.

Entre las muchas actividades que se desarrollan dentro de las reuniones de intercambio de parejas se encuentran el exhibicionismo y el voyeurismo, los cuales son partes integrales dentro del mundo SW.

Aunque el concepto de SW está bien definido, sus variantes son muchas y la participación se mide en grados. Muchos de los recién iniciados o los que desean ingresar al ambiente SW se inclinan por el llamado “Soft Swing” o, lo que es lo mismo, el intercambio suave. Esto sólo implica besos, caricias y sexo oral con una tercera o cuarta persona, pero nunca penetración o coito… El intercambio ligero puede producirse por medio de tríos, sexo en grupo, etc.

Este tema da mucho de qué hablar así que continuará en un próximo post: Intercambio de parejas (2).