Ya lo hablamos una vez, pero vamos a recordarlo porque fue hace mucho ya. Hablaremos hoy del fetichismo de leche materna, lactancia erótica, galactofilia, lactofilia o lactafilia.

Todos los fluidos corporales son excitantes, los nuestros y los de nuestra pareja. Nos gusta olerlos, comerlos, saborearlos, mirarlos fluir… en fin, son una maravilla excitadora.

Por eso la leche que sale de nuestras tetas también es un excelente calentador de nuestra pareja. No hay nada malo en que nos salga leche si nos estimulamos los pechos para eso. ¿Lo han probado alguna vez? Cuéntenme para ver cuán frecuente es esta práctica un poco dificultosa, ya que requiere de mucha paciencia para que pueda disfrutarse plenamente.

Vía: Lactancia erótica y ordeño en el mundo BDSM