
La de entusiasmos que asaltan mi mente (y mi cuerpo) al ver esta fotografía.
Él, fuerte, gigantesco, bellísimo, con una erección que podría perforar la duela del piso pero que se doblega en correspondencia perfecta con el resto de su cuerpo. Un dios arrodillado, voluntariamente vencido, transformado en un elemento utilitario. Insisto en que él es un dios pero si fuera un hombre, sin duda sería un caballero.
Ella, casi tenue de tan delgada y frágil, pero sosteniendo un cigarro en señal de majestuosidad mundana. Es hermosa y su belleza se acentúa con esa postura que va de la indiferencia felina al descaro. Lleva ropa y maquillaje para recordarnos su dominio sobre el dios-objeto, mas no le basta con ello y materializa su intención posando esas piernas finas, larguísimas, sobre la espalda desnuda del sometido.
Yo quiero ser ella y tenerlo a él, aunque sea durante el breve instante que dura un clic fotográfico.
(Ignoro quién es el autor de la foto, la encontré en este blog).

je…te gusta la dominación Caridad :)
Y por que fantasia ? seguramente algún caballero se prestará a ser tu esclavo….
Saludos
Me gusta este juego… por un ratito.
Me encantaria encontrar un chico que se preste para esto!!!
MMMM
@NinFoMana:
Donde vives?