Todos sabemos que ustedes, los hombres, son “boludos” o “pelotudos”, dícese de quién posee bolas o pelotas. Aunque en Argentina se use de mala forma, la definición de esas palabras sería la anteriormente dada por mí.

He aquí la solución para un problema no tan complejo. Al tener testículos que les cuelgan y los cuales tienen vellos molestos por doquier, es lógico que sientan picazón en esa zona de vez en cuando (y aumentando la frecuencia a medida que disminuyen las visitas al baño). Para evitar este momento tan incómodo que a tantos preocupa, hoy les presento el rascador de bolas profesional. Sí, una mano plateada, bien estética, que se puede usar introduciéndola en el bolsillo y desde ahí rascar lo que pique por ahí debajo.

Lo que pasa es que este tipo de rascadores no sirven porque tienen los dedos (que rascan) muy chicos y muy cerca uno de los otros. Si no, prueben ustedes mismos, pero no se compren esta cosa que no sirve ni para tocar un huevo.

Enlace: Low-tech but Useful: The Gentlemen’s Ballscratcher | ¡Gracias Andrés Cainzos!