El sexo tántrico es una de las alternativas que nos ofrece el amplio, qué digo amplio, el amplísimo mundo del sexo. Gracias a dios que existe esa variedad, así nunca podremos cansarnos de él, pero este es otro tema.

Ahora hablemos de esta práctica milenaria que prioriza los encuentros sexuales largos y relajados.

La idea central de esta práctica es intentar que el hombre no eyacule. Así ahorra energía y satisface mejor a la mujer, a quién considera una diosa que debe complacer enteramente.

Lo novedoso es que el hombre puede llegar a sentir multiorgasmos mediante el sexo tántrico. Algo, seguramente, novedoso para más de uno.

Una buena técnica para realizarlo es controlar la respiración. De esa forma también controlamos la mente. La pose ideal sería sentarse frente a frente y cuando uno exhala el otro inhala. Es un modo bueno de intercambiar energías también.

¿Conocían esta práctica? Es muy jugosa, ¿no?

Enlace: El sexo tántrico