
Aunque en este blog hablemos abiertamente de los temas sexuales, no es algo que ocurra con naturalidad en el mundo real. Menos aún cuando se trata de chicos.
Los adultos pensamos que ellos, los más pequeños, no tienen que saber nada que tenga que ver con el sexo. Que mientras menos sepan mejor para perpetuar su inocencia angelical y su virginidad de mente. Lo que tampoco sabemos es de qué forma perjudicamos a nuestros hijos privándolos de esa información que muy útil les resultará a lo largo de sus vidas.
La sexualidad de uno se manifiesta desde muy pequeños, ya tomar la teta de nuestras madres, aunque parezca gracioso, es un hecho de placer que nos relaciona con el mundo y nos da identidad. Luego, nuestro ano pasa a ser la fuente de placer, nuestra boca, el otro y etc. Entonces, ¿por qué privar a los más pequeños de algo que a todos nos gusta?
Para mí es muy importante hacer educación sexual en la familia y desde los primeros años de la vida de un niño. Que sea algo natural, no un tabú o un mito. Que sea un tema del cual tenga conocimientos para poder formar una opinión y para poder elegir libremente qué riesgos o responsabilidades tomar a la hora de tener relaciones sexuales con otra persona.
La imagen nos da mucho en qué pensar, ¿no? Aunque no deja de ser una humorada, siempre hay que sacarle la moraleja.
A ustedes sus padres, ¿qué les dijeron del sexo? ¿Les hablaron mucho al respecto? Cuénteme por favor.
Imagen: Cerradura de Perversion

A mi mis padres nunca me hablaron de sexo, y es algo que definitivamente influyó muchísimo en mi crecimiento. Perdí la virginidad mucho más tarde que todas mis amigas, y no sólo en ese aspecto, sino que tuve que descubrirlo todo con la experiencia. La verdad es que el hecho de que en mi casa nunca se habló de sexo me perjudicó en el sentido de que fui muy ignorante en todo lo relacionado con el sexo (incluso respecto a las enfermedades de transmisión sexual y métodos anticonceptivos, lo cual considero penoso). Aun así no les guardo rencor a mis padres porque sé que en su época estaba prohibidísimo hablar del tema, y menos en casa, pero desde luego cuando tenga hijos los educaré de otra forma.
La verdad que nada. Familia muy conservadora en esos aspectos, otra generación como se suele decir. Mi humilde conocimiento es forja personal (como muchas cosas en el devenir). Los que tienen mas de 30 me van a saber entender somos la generación que nos hicimos a nosotros mismos
Si comparto, desmitificar el sexo es un buen paso para que los niños lo tomen como algo natural, placentero y a la vez que puedan resguardarse del embarazo y las ets en el futuro. El conocimiento es poder nuevamente…
Otra fuente de “información” es amigos, en la escuela, vecindad, barrio o donde sea. Generalmente apócrifa, debo decir, he escuchado cada idiotez :P
Saludos
Así es, Lord Darkness. Los que pasamos de 30 venimos de familias muy conservadoras. Yo también aprendí “en el camino”. Todavía recuerdo con mucha risa el efecto de la primera masturbación cuando tenía como 12 años.
Aprender de sexo fue una aventura divertidísima, pero también un poco accidentada… jaja.
Y es que no teníamos Internet en esos días!! Ahorita los pubertos pueden encontrar toda la información antes de su primera vez.
Pues yo con mis 24 me adjunto a la generación autosuficiente xD
Creo que en mi casa, aun a mi edad, jamás he escuchado hablar de este tema, y eso que soy el menor de los hermanos. Cada quien se hizo a su manera, y los padres nunca dijeron una palabra…
Hubiera sido interesante el cambio que hubiera(mos) tenido si la historia fuera diferente, pero al menos fue divertido aprender en la marcha!
Hola, pues yo tengo 13 años y en mi casa mis papas nos hablan a mi y a mi hermana de todos estos aspectos.
Sexualidad, enfermedades veneras y todas esas cosas.
No hay morbo ni verguenza hablar acerca de esos temas, por el contrario, es algo de lo mas natural para nostros.
Saludos.
@Edgar: Me alegro por tí y por tus padres, son un ejemplo a seguir.
hola! gracias por el blog, interesante la informacion y demas.
Bueno, mis padres no me dijieron una palabra al respecto. Pero cerca de los 14 an~os lei un libro que tenia mi madre (se llamaba algo asi como “La sensibilidad sexual de la mujer”) que estaba muy bien. Lo gracioso fue que a los 17 mi madre me regala “que me esta pasando” (te acordas?), ja. A esa altura ya estaba con the joy of sex, o la historia de o… le dije a mi madre que se lo regalara ami hermana (que tenia 12).