Miren qué estudio más mono. De acuerdo con una nota publicada en Cherwell, el periódico de la Universidad de Oxford, los estudiantes de historia, economía, filosofía y literatura gozan de una vida sexual más activa y plena que los estudiantes de pre-grado.

No se menciona nada concreto sobre los estudiantes de otras carreras, pero de alguna manera se sugiere que los humanistas tienen más y mejor sexo. Estoy encantada con la afirmación, porque creo en ella.

Yo empecé a leer literatura antes de activar mi vida sexual, pero no miento si digo que el impacto de ciertos libros ha alcanzado los ángulos de mi historia, y también de mi alcoba. Y no hablo sólo de literatura erótica, sino de una comprensión más atractiva del mundo (del que el sexo forma parte) que se desprende del lenguaje.

Además, si me lo preguntan, mis grandes amantes han sido también grandes lectores, y buenos productores de palabras. Eso sin contar el encanto de las conversaciones post-coitales y los diálogos que emprenden la seducción.

¿Qué dicen ustedes? Si se trata de escoger, ¿con quién se quedan? ¿Les gustan los libros bajo el brazo?

Foto: Paulgi