
“Hoy es viernes… ¡joda, joda, joda!”
Así rezaba una canción de la televisión o algo que ya no recuerdo. Pero que quedó para la historia por reflejar fielmente la sensación que todos tenemos cuando llega el viernes. El bendito viernes.
Repasemos la semana.
Pudimos hacer nuestro propio envoltorio de condones con My Face Condoms. Así le dimos un toque personal, gracioso y hasta sexy. Igual estamos ansiosos porque todavía no nos enviaron los forros impresos.
Después, y gracias al cielo, aprendimos los fantásticos usos de la máquina de dios o máquina masturbadora (como ustedes quieran llamarla). Pero no nos convenció del todo, más que nada por el precio. Demasiado caro.
No conformes con lo anterior descubrimos algo que es realmente bueno: los LELO Homme. De sólo nombrarlo ya se me hace en la cabeza la idea super-caliente de un hombre bien elegante usándolo. Me encanta. Seguro va a ser uno de los regalos de navidad que haga.
Y, por último, nos reímos un poco con el estuche para el auto-tacto rectal y los corpiños para hombres. Está bien que salgan estos productos al mercado, de última nos divierten y nos hacen reír. Seguro que el autoexaminador de próstata, aunque lo haya criticado, también termina siendo uno de los regalos de navidad que compre para estas fiestas.
Ahora vayamos al punto del viernes. El Punto V.
Hoy nos vamos a dedicar a juguetes sexuales que están camuflados, que parecen otra cosa y por eso pueden pasar desapercibidos a la vista gorda de todas las personas (menos de las que sean habitué de este sitio o de un sex shop: ¡ojo con ellas que pueden delatarlos!).
A algunos ya los conocemos como por ejemplo el falso lápiz labial y la trucha brocha pintadora de cara que no son más que unos verdaderos y muy buenos vibradores.
Pero hoy vamos a conocer algunos otros y más interesantes, porque pueden formar parte de la decoración de tu casa sin que nadie note que es un exótico objeto sexual.
Vayamos del más barato al más caro…

Piruleta.
Precio: 16.99 euros.
Se trata de una piruleta verdadera, con caramelo y todo, que vibra. Sí, qué rico combinar la dulzura de la piruleta con placer sexual.
Sirve expresamente para el clítoris. Te imaginas qué sabroso se convertiría la entrepierna de tu mujer si de a ratos la chupas y de a otros ratos le pones el chupetín (como le decimos en Argentina a la piruleta), una mezcla de sabores irresistible. Además, el tema de jugar con caramelos me encanta, siempre es divertido, ¿no les parece?
Yo lo compro sin dudas. Viene en diferentes colores y sabores, como todo en esta industria.

Margarita.
Precio: 19.99 euros.
También es un vibrador oculto. A este sí que lo puedes dejar sobre la mesa de la cocina, sobre la ventana, en tu mesa de luz, en el baño, etc. Pasa desapercibido totalmente. Es un artículo de decoración sin dudas. Está bárbaro.
Parece que vibra como loca la margarita. Tiene una potencia grande lo cual te permite llegar bien al orgasmo. La parte vibradora es el centro de la flor. Quiero que noten la textura que tiene. I-de-al.
A esta florecita también la compraría. Aunque sería lindo que me la regalen también. Es un lindo regalo porque no queda incómodo que te lo ofrezcan como si te regalan un vibrador de 25 cm. Son cosas diferentes que se toman de modo diferente.
Esponja.
Precio: 19.99 euros.
Es una esponja vibradora para el baño y, aunque en la ducha justamente es cuando mejor vienen los vibradores, yo no me la compraría por dos razones: primero ya tengo otros vibradores mucho más sofisticados que también sirven para usar bajo el agua; y segundo porque el precio es desproporcionado al producto. Me quedo con la margarita de arriba y a éste lo descarto.
Igual, no deja de ser bueno como disimulador. Para los que eso es indispensable quizás les viene bien.

Pinguino Avelino.
Precio: 44.99 euros. (Ya vamos subiendo.)
Otro vibrador. Es sumergible y el iglú que viene para apoyarlo trae ventosas para pegarlo directamente en los azulejos del baño. Así nunca podrás resistirte. Cada vez que vayas a la ducha querrás que Avelino te acompañe, así ni él ni tú se quedan solos.
Es un pingüinito potente porque tiene 8 tipos de vibraciones diferentes. No se lo creían con esa cara de buenudo que tiene.
Si tienes chicos, hasta ellos podrán jugar con él sin imaginarse nunca para qué lo usas tú o tu pareja. Eso sí, ten mucho cuidado con la limpieza que es siempre fundamental para estos artefactos.
El precio, esta vez, sí concuerda con el producto.

El Cono.
Precio: 119.99 euros (veamos si vale la pena).
El cono es un vibrador y masajeador.
Sirve tanto para el hombre como para la mujer, aunque como la mayoría de las veces, es ella la que le saca más provecho. Pero me gusta el hecho de que sea unisex, porque en la pareja hay que compartir todo, hasta esto, sí señores.
Es realmente una maravilla porque además de permitirte muchas posibles posiciones para usarlo, tiene 16 programas diferentes de vibración y un botón orgásmico para los impacientes que quieren acabar ¡ya! Bueno, ¿no?
La forma que tiene lo hace pasar desapercibido y lo puedes dejar como pisa papeles en cualquier lugar de la casa. Pero qué mejor que tenerlo en el cuarto, siempre a mano a la noche.
Se va un poco el precio, pero vale, me parece que vale la pena hacer el esfuerzo.
Vía: Juguetes sexuales camuflados