
Es lindo ir al cine. Compartir con tu pareja un momento romántico, los dos tomados de la mano, a media luz, llorando o temblando por las escenas, comiendo pochoclos y tomando una gaseosa. Es siempre una buena invitación para una primera cita, un aniversario o una reconciliación.
Pero, ¿qué pasa en las salas de cine porno? ¿Podemos llevar a nuestra chica ahí a ver una peli XXX? ¿Para quiénes están destinadas?
El señor Luis Landeira de ADN.es visitó una sala X y nos contó un poco de qué se trata.
Resulta que los únicos que concurren a “ver las películas” son hombres. Sí, sólo hombres. De todas las edades, dicen que se encuentran muchos jubilados que se pasan el día ahí dentro disfrutando de su vida sin trabajar. Pero van chicos jóvenes también. Eso sí: no van chicas.
Adentro del cine se puede hacer lo que cada uno quiera y con quién quiera, siempre y cuando las dos partes estén de acuerdo, pero nadie cobra por brindar su amor.
Hay algunos que sólo se pajean, otros que van a chupar lo que venga, otros a tener sexo. Mucha diversidad.
Sexo, sexo y más sexo. Todo dentro de una sala de cine, donde de trasfondo roda una película porno con muchos gemidos, todo por 6,50 euros. No hay límite de tiempo para estar ahí dentro.
Yo iría con mi pareja, pero no es muy seguro para una dama. ¿Algunos de ustedes fue alguna vez?
Les doy los nombres de las únicas salas X que existen hoy en día en Madrid por si quieren ir: Alba, Postas y Cervantes.
Enlace: Interior de una sala X